Técnicas
El abanico de técnicas que se utilizan durante la consulta es muy variado para poder adaptarse al máximo a cada persona y a cada patología. Ninguna técnica por sí misma es imprescindible, y cada una de ellas nos ofrece un abordaje diferente. Es mediante la combinación de estas técnicas que ofrecemos al paciente el camino terapéutico más personalizado y más eficiente posible.
Osteopatía estructural
Osteopatía visceral
Osteopatía craneosacral
Cupping
Punción seca miofascial
Kinesiotape
Terapia por vibración
Hipopresivos
Drenaje Linfático
El drenaje linfático es utilizado en tratamientos de edemas, retención de líquidos, celulitis, y en procesos postquirúrgicos, como en la recuperación de cirugías plásticas o liposucciones, siempre bajo la supervisión de un profesional capacitado. Durante el embarazo puede ofrecer varios beneficios, especialmente para las mujeres que experimentan molestias relacionadas con la retención de líquidos, hinchazón y cambios hormonales.
Existen varias técnicas específicas para realizar drenaje linfático, algunas de las más comunes son:
- Técnica de presión suave y movimientos circulares: Se aplica presión suave y se realizan movimientos lentos y circulares en la dirección a los ganglios linfáticos más cercanos, áreas como el cuello, las axilas y la ingle, que son puntos clave para la circulación linfática.
- Técnica de bombeo: Se utilizan movimientos de bombeo o presión rítmica para ayudar a estimular el flujo linfático. Estos movimientos ayudan a que la linfa se mueva hacia los ganglios linfáticos, facilitando su eliminación.
- Técnica de bombeo de la zona abdominal: La estimulación de la zona abdominal también es clave, ya que el abdomen es un punto central de drenaje linfático.
- Técnica de percusión suave: Aunque menos común, algunos terapeutas también aplican ligeras percusiones suaves sobre la piel, en dirección a los ganglios linfáticos, para estimular el flujo de la linfa.


